POCO CAMBIA DEL AÑO 1851 HASTA HOY

POCO CAMBIA DEL AÑO 1851 HASTA HOY

A continuación, una descripción de la situación en 1861 en algunas iglesias conocidas de Cristo antes de la guerra civil en los Estados Unidos por William Lipscomb, hermano de David Lipscomb.

Las sociedades pretenciosas se jactaban de sus grandes números y riquezas al cubrir el país entero, norte y sur, con sus oradores elocuentes y universidades por todas partes. Mientras tanto, cada hombre y mujer tuvo que enfrentar casi a solas la tormenta de presión mundana que barrio a todos como un tornado. ¡Cuán pobremente estábamos preparados para entrar en la lucha, como demuestran los resultados tristes!

En vez de unirnos como un cuerpo. . . en el esfuerzo para estar firmes frente al estándar de nuestro capitán, fuimos desgarrados por divisiones políticas, luchando los unos en contra de los otros a estilo mundano como si perteneciéramos a Cesar y no a Cristo. Los celos amargos, las sospechas y la desconfianza llenaron los corazones de quiénes debían haber estado unidos en amor y los enemigos de uno llegaron a encontrarse entre sus propios hermanos. Todavía estamos ahogándonos en la suciedad del partidismo político y la ambición mundana y no estamos dando nuestra fidelidad a Cristo. (William Lipscomb, Gospel Advocate, diciembre de 1861, p. 350,351)

* No importa cuan justas que sean tus palabras, arruinas todo cuando hablas con enojo. “La respuesta amable calma el enojo,  pero la agresiva echa leña al fuego.” (Prov. 15:1, NVI) Juan Crisotomo

 

Cuando el perder una discusión es ganar

Hace diez años perdí una discusión de dos o tres horas con un grupo de amigos y me di cuenta que yo probablemente estaba equivocado. Decidí estudiar más las escrituras y después de leer la Biblia entera, llegué a entender que tuve la razón al pensar estar equivocado y al cambiar de parecer. Doy las gracias a Dios por dejarme perder aquella discusión y estoy dispuesto para perder más si a través de ellas me alineo más con la persona que Cristo quiere que yo sea. ¿Usted está preparado a perder una discusión y cambiar de parecer si le ayuda a acercarse al Dios que le crió, le ama y quiere lo mejor para usted?

Ser razonable significa el dejar que otros razonen con usted. Es una actitud que está opuesta a la obstinación del corazón y es un compañero de la humildad. Dios no ha terminado su obra conmigo y debo dejar que la termine. El dejarme perder la discusión hace diez años fue una gran paso para lograr este fin. ¡Usted no puede ganar en reino de Dios si no está preparado a perder! (Por Sam Carter, mi nuevo yerno)

 

* Nos enseñaron a no hablar de la política ni de la religión y por tanto hay una falta de comprensión en cuanto a la política y la religión. Lo que debían habernos enseñado era cómo tener una conversación civil acerca de la política y la religión. (De Facebook. – No me importa tanto la política. pero sí “la religión.”)

 

Tres perspectivas en cuanto a patrones en las escrituras

Tres formas en las cuales hermanos conocidos han tratado el concepto de “patrones” en las escrituras:

  1. Declarar que hay patrones en las escrituras y que siempre son fáciles para entender. Entonces atacar duramente a cualquiera que no esté de acuerdo con cualquier aspecto de los patrones que piensan ser evidentes.
  2. Declarar que no hay patrones (excepto quizás por “el amor”), y en algunos casos atacar con sarcasmo a cualquiera que dice que sí hay, señalando algunas de las aplicaciones que son difíciles.
  3. Reconocer que hay un patrón de enseñanza en los escritos de Pablo (1 Cor. 4:17; 7:17; 11:15; 14:23) y de otros escritores inspirados, aunque no siempre son fáciles para aplicar. Por tanto, tratan de ser misericordiosos con aquellos que sinceramente no están de acuerdo.

Número uno es demasiado simplista y a veces poco amoroso. Número dos es una reacción exagerada a los excesos de la primera perspectiva y lleva a las congregaciones a la anarquía espiritual y congregacional. La perspectiva número tres representa el camino de la humildad de los que buscan a Cristo.

 

El “yo” como joven versus el “yo” ya mayor

 

El “yo” como joven – Mi generación va a resolver todos los problemas en el mundo.

El “yo” ya mayor – Mi generación hizo lo que hace cada generación, no teníamos ni idea.

 

El “yo” como joven – Puedo hacer esto. No necesito de ayuda.

El “yo” ya mayor – ¡Ayúdame!

 

El “yo” como joven – La sabiduría es actuar como si uno lo supiera todo

El “yo” ya mayor – La sabiduría es reconocer lo poco que sabes.

 

El “yo” como joven – Tengo un montón de tiempo.

El “yo” ya mayor – ¿Dónde fue todo el tiempo?

 

El “yo” como joven- Dios debía haber hecho las cosas conforme a como yo pienso que las cosas deben ser.

El “yo” ya mayor – Dios sabía lo que estaba haciendo. Debo hacer las cosas conforme a lo que Él piensa que deben ser hechas. (Por Doy Moyer)

 

Un maestro debe ser un desconocido con respecto al deseo para dominar a otros, la vanagloria y el orgullo. Uno no debe dejarse engañar por la adulación, ni cegado por los regalos, ni conquistado por el vientre, ni tampoco dominado por la ira, sino debe ser paciente, manso y humilde cuando sea posible y debe ser probado sin partidismo, lleno de preocupación por otros y amante de almas. (Amma Teodora)

 

* «Si nunca dices con verdad tus propios pecados, difícilmente te creerán cuando hables de los pecados de los demás» (Cuitlahuac Cepeda)

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