CUANDO LLEGAN VISITAS

CUANDO LLEGAN VISITAS

Cuando llegan las visitas a las reuniones
¿Cuáles son algunas cosas que se deben hacer? y ¿algunas cosas que no se deben hacer?

De «Creced», 2do trimestre de 1991

* Un joven llegó a la reunión de una iglesia fiel. Una hermana sincera le dijo, «Yo era católica como usted pero ahora soy cristiana». El joven no volvió jamás a visitar la iglesia y dijo que había sido «insultado» ya que le habían implicado que no era cristiano.

* Otro joven llegó a visitar una iglesia pero después de los servicios, nadie habló con él, sino todos los hermanos se ocuparon de hablar con sus amigos. El joven nunca volvió a visitar la congregación ya que tenía a los miembros como «fríos».

* Un domingo, llegaron muchas visitas a una iglesia. Le tocó predicar a un hermano sincero, pero sin mucho talento para predicar desde el púlpito. ¡El hermano predicó casi una hora! Lamentablemente, nadie pudo sacar mucho de su mensaje ya que se repitió mucho y no tuvo mucha organización ni ilustraciones en el mensaje. ¡Pero la tragedia más grande es que no volvió ninguna de las visitas!

LA IMPORTANCIA DE LAS VISITAS
Las visitas son excelentes contactos para la evangelización ya que al hacer el esfuerzo para llegar a las reuniones demuestran mucho interés en el evangelio. Si se trata bien a la visita, hay buenas posibilidades de salvar el alma, pero si se le trata en una forma no sabia, es probable que se pierda la oportunidad de enseñarle. Por lo tanto, es de suma importancia que las iglesias locales tengan buenos planes en cuanto al tratamiento de visitas y que todos los hermanos sean bien informados en cuanto a ellos.

SUGERENCIAS PARA EL TRATAMIENTO DE VISITAS
(1) Déles bienvenida amistosa. Al entrar la visita en el local, debe recibir una bienvenida amistosa y alguien debe mostrarle donde puede sentarse. Es bueno preguntarle si quiere himnario y si dice que sí, darle uno.

(2) Tenga tacto durante los servicios. Conviene tener mucho tacto al dar la predicación y las oraciones tal como él empleado por Pablo en Atenas en Hechos 17:22-31. Como Pablo evitó los insultos y las palabras fuertes en presencia de los filósofos, así nosotros debemos tener cuidado frente a amigos inconversos.

(3) Déles la mejor comida espiritual. Los predicadores tienen una gran responsabilidad para no dar mensajes largos, aburridos y complicados, especialmente cuando hay visitas presentes. Me da mucha pena ver a hermanos que no tienen cuando hay visitas presentes. Me da mucha pena ver a hermanos que no tienen mucho talento para predicar desde el púlpito y que insisten en dar mensajes largos mientras todo el mundo está bostezando y luchando para quedarse despierto. Tendrán que rendir cuenta en el día de juicio por su mal juicio, ya que pocas visitas van a volver después de sufrir sermones largos y aburridos.
¡Los hermanos que no tienen mucho talento para predicar desde el púlpito no deben insistir en hacerlo! Pueden servir al Señor en muchas otras formas. Si por sus predicaciones aburridas, visitas se desaniman, tendrán que rendir cuenta a Dios, especialmente si hay hermanos más capaces sentados en las bancas.

(4) Hable primero con las visitas, luego con los hermanos. Después de los servicios, busque alrededor de usted para ver si hay visitas y si ve una, vaya inmediatamente a ella para introducirse. Es una tragedia cuando todos los hermanos comienzan a hablar entre sí, ignorando a las visitas.

(5) Tenga tacto en las conversaciones con visitas. No insulte la religión o tradiciones de ellas, sino practique la regla de oro y tratarles como usted quisiera ser tratado si fuera visita. Si es de alguna secta, no le diga o implique que no es cristiano. Luego puede aprender que no ha sido cristiano verdadero. Normalmente es mejor no meterse inmediatamente en la controversia con los inconversos. Gane primero su confianza y luego poco a poco ellos puede aprender la verdad.

Tenga cuidado que no ahogue a la visita con demasiada atención a la vez, especialmente si se ve tímida. Si dos o tres ya están hablando con la visita espere su turno con paciencia, pero no deje de saludarle después de que terminen los otros hermanos.

(6) Trate de conseguir la dirección de la visita, pero con tacto y sin presión. Algunas congregaciones tienen tarjetas para ser llenadas por las visitas las cuales ayudan a dar su dirección sin sentirse «presionado».

(7) Escriba una notita de agradecimiento al contacto después de su visita. Tales notas ayudan mucho en ganar la confianza de la visita y muchas veces vuelven debido a la nota. Las hermanas muchas veces cumplen muy bien con esta tarea.

(8) Visite al contacto en su hogar algunos días después de su visita para agradecerle su esfuerzo y ofrecerle un estudio bíblico en el hogar. En muchas culturas, conviene avisar al individuo antes de visitarle para no sorprenderle con una visita no anticipada. También, generalmente es importante estar poco tiempo con él al visitarle la primera vez.

(9) Haga todo lo posible para obtener un estudio personal con el visitante. Quizás este es el punto más importante y la meta que debemos siempre tener en mente al tratar con todos nuestros amigos y contactos. Si es un individuo muy abierto, se puede ofrecer el estudio al visitar en los servicios. Si es más tímido, quizás convenga ofrecerle el estudio en su hogar. Lo importante es que el estudio sea ofrecido. ¡Nadie debe visitar una iglesia de Cristo sin recibir una invitación para estudiar la Biblia en su hogar semanalmente o en otra forma!
Si el contacto da excusas para no estudiar en persona, no le presione pero invítale a seguir llegando a las reuniones y déle un tratado o la primera lección de un curso bíblico por correspondencia.

Quizás conviene repetir que ¡cada cristiano debe tener un estudio organizado en mente para presentar a los amigos inconversos!. Si usted no tiene ningún estudio personal de la Biblia para presentar en los hogares de los que no son cristianos y le interesa un estudio sencillo del libro de Hechos diseñado para los inconversos, favor enviarme su pedido y yo le enviaré uno que hemos impreso.

CONCLUSIÓN

No descuide las visitas que son algunos de sus mejores contactos para la predicación del evangelio. Valen más que el oro y el buen tratamiento de ellas, resultará en la salvación de muchos

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