Malas actitudes en la controversia 1, falta de tacto, negar hablar

Malas actitudes en la controversia 1, falta de tacto, negar hablar

LA CONTROVERSIA

Parte 1 de una serie de seis artículos

 

LA CONTROVERSIA EN EL NUEVO TESTAMENTO

La controversia tuvo un papel sumamente importante en el Nuevo Testamento. A través de la polémica honorable, Jesús demostró la hipocresía de los líderes judíos. Pedro, Esteban, Pablo y otros seguidores de Cristo convirtieron a muchos y combatieron conceptos erróneos que eran populares.

Lamentablemente, no creo que la controversia está logrando tanto para el reino de Cristo hoy en día como antes porque Satanás ha logrado hacer mucho daño por medio de dos extremos en cuanto a ella: (1) el no tener tacto en ella y (2) el rehusar hablar sobre temas controvertibles.

EL NO TENER TACTO EN LA CONTROVERSIA

Algunos tienen la controversia como un canal para enorgullecerse y engrandecer su influencia y «poder». Con acusaciones sarcásticas e insultos fuertes procuran dominar a hermanos y humillar a los sectarios. No parecen querer salvarlos. Demuestran que en verdad no tienen interés en la verdad al exagerar los puntos de sus contrarios, haciendo acusaciones personales en contra a ellos las cuales no tienen nada que ver con los puntos de la polémica. Aunque afirmen «defender la verdad», lo que más parecen querer defender es su orgullo y quizás (sin son predicadores) su salario.

EL NEGAR HABLAR SOBRE TEMAS CONTROVERSIALES

El otro extremo es el negar hablar de temas controvertibles. Al sugerir un estudio sobre un punto polémico, algunos se ponen nerviosos y dicen que «no debemos discutir». Dicen que la única cosa importante es el amor y que no vale la pena hablar de temas difíciles.

El negar hablar de temas controversiales viola varios textos bíblicos tales como los siguientes:

* I Pedro 3:15: «Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros».

* I Tes. 5:21: «Examinadlo todo; retened lo bueno». ¿Cómo uno puede examinarlo todo si se niega hablar de puntos disputables?

Quizás algunos no tengan ganas para hablar de temas disputados por haber asociado la polémica con peleas feas, habiendo observado alguna vez en ella a individuos carnales y sin tacto como los descrito arriba. El asco al ver tales abusos es comprensible, sin embargo, no justifica el otro extremo, el de negar hablar sobre temas disputados. Lo que tienen que aprender es, ¡se puede hablar de temas controversiales con amor y respeto! El amor a la verdad lo exige.

EL NO CREER QUE EXISTE «UNA SOLA VERDAD»

Creo que muchos niegan hablar de la controversia porque no piensan que existe una sola verdad o si existe, no importa mucho. Es una actitud sumamente peligrosa que demuestra que Satanás ha ganado a uno por medio de la indiferencia.

En nuestra sociedad occidental estamos viendo a más y más personas que no creen en la existencia de Dios. Si Dios no existe, tampoco existe la verdad. Según filósofos mundanos, al no existir la verdad, la única razón para hablar en contra a las creencias de otro, es insultarle porque es imposible «criticarle» para ayudarle a ver una verdad que no existe. Así vemos a más y más personas en el mundo que piensan que está bien hablar de cualquier clase de perversión o de cualquier blasfemia u otra cosa fea, pero ¡ay de aquel que quiere hablar de la controversia en la religión!

La actitud que dice no deber tener controversia porque es inútil, no existiendo ninguna verdad la cual podemos entender, ha contaminado a muchos en el mundo «religioso» y aun en la iglesia del Señor. Recuerdo bien a una amiga de una secta popular la cual respondió a nuestros esfuerzos para hablar con ella sobre el bautismo al decir, «ustedes crean lo que ustedes quieren creer, yo voy a creer lo que quiero creer». Quiso decir, no hay una sola verdad en cuanto a este punto.

Hay hermanos que niegan hablar de puntos difíciles, afirmando que hacerlo es demostrar fariseísmo o fanatismo. A fin de cuentas, a tales hermanos indiferentes, no les importa probar lo que es la verdad en tales puntos, porque han sido contaminados con el concepto que no hay una sola verdad o si existe, no importa tanto. Cuando uno deja de creer que hay una sola verdad, o que es inalcanzable o no importa, ha llegado a ser como un incrédulo.

LA CONTROVERSIA PUEDE SER UNA BENDICIÓN

La Biblia enseña que hay una sola fe, o sea, una sola verdad (Ef. 4:4-6; Judas 3) y que es comprensible (Ef. 3:4). Aunque nadie se salva por alcanzar perfecto conocimiento de cada aspecto de las escrituras, puede conocer sus enseñanzas básicas y dominar aun muchos puntos difíciles que se encuentran en ellas. ¡El amor hacia Dios exige que lo haga!

Amar a Dios es querer obedecerle. Querer obedecer a Dios significa que un cristiano verdadero siempre va a estar probando sus creencias a través de la controversia amorosa. Si amamos a Dios, y si amamos a nuestros hermanos y amigos en la controversia tal como Dios manda, ella puede servir como bendición en tres formas:

(1) Si estamos equivocados, ella puede ayudarnos a dejar el error.
(2) Si tenemos razón en cierto punto, podemos aprender como expresar y defender mejor la verdad.
(3) Podemos ayudar a nuestros amigos y hermanos a dejar conceptos erróneos que tengan.

Probar nuestras creencias a través de la controversia no es el camino fácil. (¡No es el angosto que lleva a la perdición!). Tenemos que trabajar mucho con la cabeza para analizar puntos difíciles cambiando nuestras ideas para estar conformes con la palabra de Dios. El indiferente no tiene ni la energía mental ni la humildad para probar su fe en la controversia. Sin embargo, el que ama a Dios y es de humilde corazón va a luchar como luchó Pablo (I Cor. 9:27; Fil. 3:13,14) para llegar a conocer mejor a Dios a través de mejor comprensión de Su palabra.

Evitemos las malas actitudes hacia la controversia, las cuales vamos a analizar en esta serie, para que ella pueda servirnos para conocer mejor a Dios y ayudar a nuestro prójimo.

MALAS ACTITUDES EN 
LA CONTROVERSIA

Temas para la serie

* Falta de tacto, no hablar de puntos controvertibles
* El partidismo
* La ira irracional
* Insultos y acusaciones injustas
* El juzgar mal a otros
* El abuso de las escrituras

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