DOS HOMBRES QUIEREN EVANGELIZAR

DOS HOMBRES QUIEREN EVANGELIZAR

Dos cristianos sinceros quieren evangelizar
De «Creced» 2/2014

El énfasis del primero es «la Iglesia Verdadera.» Comienza sus conversaciones con otros al preguntarles, “¿Cuántas iglesias edificó Cristo?» Luego cita Mateo 16:18 para mostrar que Cristo edificó una sola. No fue la iglesia bautista, la metodista, la mormona ni la católica pues todas ellas tienen grandes fallas según la Biblia. La iglesia que Jesús edificó fue la iglesia de Cristo la cual fue fundada en el año 33, tiene un nombre (Romanos 16:16), un bautismo, participa de la cena todos los domingos, tiene una colecta cada domingo, canta sin instrumentos, etcétera. Muchas veces al hablar de “la iglesia” el primer hermano tiene en mente un concepto sectario— quiere atraer a la gente a una red de congregaciones la cual quizás tenga su personería jurídica nacional, sus reuniones anuales y otras actividades copiadas de las sectas. Después de hablar de estos puntos acerca de “la iglesia verdadera,” quizás hable de Jesucristo, su vida, su muerte y resurrección, etcétera, pero quizás no.

El énfasis del segundo cristiano es «Jesucristo y Éste crucificado» (1 Cor. 2:2). Su forma para introducir a Jesús al individuo depende de las circunstancias. A veces pide a sus amigos que lean con él acerca de Jesús en los evangelios. Otras veces habla primero del pecado y del hecho de que Cristo nos perdona cuando nos arrepentimos y nos bautizamos. Con algunos, habla primero de cómo creer en Jesucristo y de su resurrección de entre los muertos. Después de hablar de la persona de Jesucristo y de la sujeción a él, enseña que para crecer en Cristo tenemos que reunirnos con congregaciones fieles que sirvan a Él conforme a la autoridad del Nuevo Testamento.

Análisis

Los dos mencionan algunos de los mismos puntos bíblicos pero hay una gran diferencia en el énfasis. El primero da énfasis al resultado del evangelio, la iglesia, (y al hablar de ella tiene un concepto erróneo) y luego quizás hable de la fuente del evangelio, Jesucristo. El segundo habla primero de la fuente de la salvación, Jesucristo, y luego del resultado, la iglesia.

Es verdad que algunos que oyen al primer cristiano a lo largo llegan a ver que es necesario ir más allá de actos externos y llegan a investigar a Cristo e imitarle a Él. Pero también es verdad que otros enseñados por él se conforman con el estar en lo que piensan ser «la iglesia verdadera» porque han cumplido con «las cinco condiciones de la salvación» y hacen «los cinco actos de adoración.» Al estar satisfechos con el ser del grupo correcto no ven la importancia de cambiar su carácter para llegar a ser a la imagen de Cristo. No aprenden la humildad ni oran mucho y por tanto muchas veces pelean con sus familiares y con sus hermanos. Tienen mucho orgullo de ser de la “iglesia verdadera” sin saber lo que es, pero no saben nada de la misericordia ni de la gracia. Francamente, han sido convertidos a un sistema “Iglesia de Cristo” y no a un Individuo, Cristo. Un evangelio cuyo eje es un sistema y no un Salvador, francamente no es el evangelio verdadero.

Los que son enseñados por el segundo cristiano comprenden que todo comienza con la sujeción, no a un sistema sino a un individuo, Jesucristo. Desde el principio, se esfuerzan en dejar que Dios cambie su corazón por medio de la influencia de su palabra. Así en su carácter interior llegan a ser humildes, sumisos y amorosos. Con este espíritu se reúnen con congregaciones fieles que se sujetan a Cristo y no copian las prácticas sectarias de forma presuntuosa. Ven que cualquier práctica o sistema de práctica que no se basa primero en un amor y aprecio por un Individuo, Jesucristo, en verdad no cambia a nadie.

Que evangelicemos más como el segundo cristiano, es decir, más como Pedro (Hechos 10:36-43), Felipe (Hechos 8:35), Pablo (1 Corintios 2:2) y otros evangelistas primitivos. Que nuestro mensaje tenga el mismo énfasis que los dados en el libro de Hechos. Así veremos a gente verdaderamente convertida a Cristo y no meramente convencida de algunos actos externos sin ver la importancia de cambiar su corazón.

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