Carta de un hermano sincero frente al desarrollo denominacional

Carta de un hermano sincero frente al desarrollo denominacional

De «Creced» 4/2010

Hermano Gardner,
Le pido que ore mucho por las iglesias de Cristo en [nuestro país], pues vienen tiempos difíciles. Muchas congregaciones conocidas (sus líderes), se están vinculando tanto con el mundo denominacional que corre peligro la pureza de la doctrina de Cristo.

Aunque no nos hacemos parte de nada de eso, a veces tenemos duda de cómo debemos actuar respecto a estos líderes que siguen estos caminos. ¿Es bíblico romper relaciones con ellos? ¿Será lícito denunciar estas cosas a la iglesia? El problema es que son congregaciones que históricamente hemos tenidos relaciones, además se encuentran a pocos kilómetros de distancia. Son decisiones difíciles, pero confiamos en que Dios nos ayudará a actuar justamente en todas las cosas.

Comentario: Se ven todos los pasos clásicos de la apostasía entre muchos hermanos conocidos en el país del hermano:

(1) El tener la iglesia al nivel nacional como una red de congregaciones en vez del grupo de individuos salvos,

(2) El formar organizaciones para representar la red de congregaciones frente al gobierno o para hacer una parte de su obra,

(3) El tratar de presionar a las iglesias que se sujeten a las organizaciones formadas, aun usando a veces palancas legales y políticas para lograr este fin. (4) El alejarse de la doctrina de Cristo. Cuando se aleja del patrón de Cristo con respecto a la composición de la iglesia de Cristo y la independencia de la iglesia local, fácilmente se aleja de él en otros aspectos también.
Estos pasos se han visto en el desarrollo de la iglesia romana, la Iglesia Cristiana Discípulos de Cristo y ahora en la nueva denominación, “Iglesia de Cristo.”

¿Qué hacer?

Suplico al hermano a responder con los siguientes remedios bíblicos al desarrollo denominacional que observa.

(1) Hable con amor con los “lideres” que usted conoce (Gál 6:1,2). Sin duda algunos de ellos son sinceros y quizás puedan llegar a ver el peligro del camino en el cual se han metido. Lamentablemente los sueldos que muchos de ellos reciben y el orgullo que acompaña los puestos de honor en sus organizaciones humanas van a cegar a muchos. Aun así, quizás haya un remanente fiel que le escuche.

(2) Advierta a los miembros de su congregación del peligro (2 Tim. 4:2). Hágalo con mucho amor y humildad, pero hágalo. El quedarse callado frente al desarrollo sectario es pecado.

(3) Hable con otros con tacto, amor y firmeza acerca del peligro (Romanos 16:17). Pero al hacerlo, prepárese para ser acusado falsamente. Los promovedores de las organizaciones humanas se enojan mucho cuando alguien cuestiona sus proyectos y les acusan de todo tipo de mal. Pero en tal caso, haga todo lo posible para responder con amor, venciendo con el bien el mal (Romanos 12:21).

(4) Deje que ellos corten primero con usted (2 Tim. 4:3). Yo creo que debemos mantener contacto con todos los hermanos mientras estén dispuestos a escuchar y razonar con nosotros amorosamente. Pero, mi experiencia ha sido que si uno enseña y predica el apego al patrón bíblico, son los promovedores de los proyectos humanos los que cortan con nosotros, tildándonos de divisionistas. Cuando los conflictos nos llevan a este punto, sí es necesario apartarnos de los divisionistas según textos como Romanos 16:17.

(5) Recordar que usted no es el único en su país que deplora la apostasía. Hay otros hermanos fieles que lamentan lo mismo. Júntese con ellos para buscar apoyo mutuo en la batalla para mantener la pureza de la doctrina de Cristo y la humildad que la acompaña.

El pueblo de Dios siempre ha sido amenazado por la apostasía en sus varias formas a través de los siglos y no debemos de sorprendernos de que así es el caso hoy en día. Que Dios nos dé el valor para hacerlo sabiamente, astutos como serpientes pero mansos como palomas.

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