¿ES BUENO QUE UN PADRE SEA AMIGO DE SUS HIJOS?

¿ES BUENO QUE UN PADRE SEA AMIGO DE SUS HIJOS?

 

Es una buena pregunta, y mi inclinación al oírla la primera vez  era responder inmediatamente, “no,” al menos en el sentido en el cual normalmente usamos la palabra “amigo.” Los padres deben ser padres y no amigos.

Pero entonces comencé a pensar en algunos textos bíblicos que hablan de Dios, nuestro padre celestial, como amigo.

* Santiago 2:23 –  “Y Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.”

* Pienso también en Cristo quién también en un sentido no es solamente hermano nuestro sino amigo – Juan 15:14,15, ”Ustedes son Mis amigos si hacen lo que Yo les mando.” 

Al pensar en los textos acerca de nuestra relación con Dios como amigo, creo que la mejor respuesta a la pregunta acerca de ser amigos de nuestros hijos es que todo depende del sentido de la palabra “amigo” y también de la etapa de vida en la cual se encuentran nuestros hijos.

Primero y ante de todo, debemos ser padres, con autoridad sobre ellos, corrigiéndoles cuando están equivocados y poniéndoles límites. Es especialmente el caso cuando nuestros hijos son pequeños y aún jóvenes. Si antes de establecer su autoridad, uno trata de ser amigo de su hijo en el sentido de tratarlo como si estuviera en un plano de igualdad, va a haber problemas.

Por ejemplo,  he visto a muchas madres que quieren ser “amigas” de sus hijas adolescentes, es decir, hablar con ellas como si estuvieran en un plano de igualdad. (Y lamentablemente algunas madres quieren vestirse y actuar como si todavía fueran adolescentes.) Pero, en esta etapa de la vida las jóvenes no necesitan que sus madres sean como amigas adolescentes, sino adultas que todavía tienen la autoridad para poner límites y corregirlas cuando sea necesario.

Aun así, por más madurez que demuestren nuestros hijos, y por más responsables que sean, más podemos comenzar a verlos como amigos, compartiendo ideas con ellos y aun buscando su consejo. Entonces sí, nuestra relación con ellos llega a ser como una de amistad, una amistad hermosa. Pero es importante no apurarnos para tener nuestra relación así.

 

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