Influencia no saludable de Norteamericanos en África

Influencia no saludable de Norteamericanos en África

De «Creced» 12/08

Hay un fascinante artículo en la revista «Gospel Advocate» (defensor del evangelio) de septiembre, 2008 acerca de la obra del Señor en el país de Benin, África Occidental. En el, el hermano Jay Lockhart relata como evangelistas Norteamericanos han hecho mucho daño a la obra en aquel país. Los siguientes cuatro párrafos son traducidos del artículo.

* Algunos norteamericanos dijeron a los africanos, «Solamente queremos hablar de Jesús y no nos importa tanto la doctrina.» Entonces animaron a los africanos a usar los tambores y el baile en la adoración y promovieron que las mujeres sirvieran como líderes. Pero cuando les visitaron hermanos de las iglesias patrocinadoras de los Estados Unidos, los misioneros quitaron los tambores y los bailes y dijeron a las mujeres que no hablaran.

* Algunos misioneros substituyeron otras bebidas por el fruto de la vid y usaron las galletas dulces en vez de pan sin levadura en la cena del Señor, bajo el pretexto que no pudieron encontrar los elementos bíblicos de la cena. Sin embargo, los evangelistas africanos no han tenido ningún problema al encontrar el jugo de uva y hacer su pan sin levadura.

* Un grupo de norteamericanos pasaron más de doce años en el África Occidental y plantaron como treinta congregaciones. Sin embargo, los Africanos ahora reportan que solamente uno o dos de aquellas congregaciones se pueden reconocer hoy como iglesias de Cristo. Un predicador reportó haber convencido a una de las congregaciones a dejar sus tambores, pero entonces un misionero norteamericano convenció a los líderes de volver a usarlos.

* En una ciudad de Benin algunos misioneros norteamericanos trabajaron por algunos siete u ocho años, pero decidieron tratar de «ganar la confianza de la gente » y por tanto no enseñarles temas doctrinales. Hoy no hay ninguna congregación en aquella ciudad y cuando los norteamericanos se fueron, regalaron su microbús a un grupo sectario.

Comentarios

Este espíritu comprometedor que ha hecho tanto daño en África (y en los Estados Unidos) va a afectar más y más a congregaciones en Latinoamérica ya que hay bastantes escuelas y predicadores influenciados por él

Aunque en gran parte simpatizo con el hermano Lockhart y otros buenos hermanos institucionalistas que publican la revista «Gospel Advocate,» por otro lado creo que sus propios desvíos del patrón bíblico han abierto la puerta por las innovaciones que ahora lamentan. Por ejemplo, han apoyado a proyectos y organizaciones que carecen de autoridad tales como la constitución de la Iglesia de Cristo de Nigeria, «La Escuela Bíblica Mundial,» convenciones «Iglesia de Cristo» en varios países y otra maquinaría sectaria. Pero ahora se oponen a que hermanos aun más liberales cambien los actos del servicio de adoración aunque ellos han cambiado el concepto bíblico no sectario de la iglesia. La solución no solamente es volver al patrón bíblico con respecto a aspectos de la adoración sino también con respecto al concepto bíblico de lo que es la iglesia del Señor y la independencia y autonomía de las congregaciones.

Si no queremos que las iglesias de Cristo lleguen a formar una denominación o que desaparezcan al mezclarse con las sectas, tenemos que ser vigilantes, enseñando continuamente la importancia de exigir libro, capítulo y versículo para apoyar nuestras prácticas espirituales e insistir en que no haya maquinaría sectaria que se inmiscuya en los asuntos de las iglesias.

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