«Todo lo que hacemos es para adorar»

«Todo lo que hacemos es para adorar»

De «Creced» 10/2006

A veces para defender la introducción de nuevas prácticas en el culto de adoración, algunos dicen, «todo lo que hacemos es para adorar a Dios.» La idea parece ser que si hacemos cosas como el usar instrumentos de música en las casas y si comemos bizcocho (tortas o pasteles) con otros en casa, que estamos autorizados para hacer estas cosas y otras parecidas en el tiempo designado para el culto de adoración.
Es verdad que todo lo que hacemos debe ser para glorificar a Dios (1 Pedro 4:11). Aun así hay una diferencia entre lo que hacemos en la vida diaria y lo que hacemos específicamente para adorar a Dios al reunirnos con otros cristianos en el tiempo designado para este propósito.

No cabe duda que los primeros cristianos tenían un tiempo especificado para reunirse para adorar a Dios. Aparte de los textos bíblicos dados para probar este punto (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2) la palabras de Justino Mártir citadas arriba, aunque no inspiradas, lo apoyan. No confundamos las muchas formas en las cuales glorificamos a Dios en la semana, con las prácticas designadas por Cristo para sus seguidores al reunirse los domingos para adorarle. Si alguna actividad no ha sido autorizada por Cristo y sus apóstoles inspirados para el tiempo designado para la adoración, dejémosla en la esfera a la cual pertenece, la de actividades cotidianas.

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