Era más que un forro de sombrero

Era más que un forro de sombrero

De «Creced» 4/2014

Hace muchos años ingresaron a un muchacho en un orfanato (orfanatorio) después de la muerte de sus padres. Al terminar el proceso de ingreso, le dieron unos pantalones nuevos, una camisa nueva y zapatos nuevos. También le dieron un nuevo sombrero ya que en ese entonces todos llevaban sombreros. Pero el joven se negó a aceptar el sombrero. Tenía un sombrero viejo e insistía en ponérselo. Sin embargo, después de unos días una señora en el orfanato logró convencerle a probar el sombrero nuevo y al muchacho le gustó, pero entonces hizo algo raro— sacó el forro de su sombrero viejo y lo puso en la parte interior del nuevo.

Al ver la mirada de perplejidad de la señora, el muchacho le explicó— “Se hizo este forro de tela de un vestido de mi mamá. Cuando lo tengo en mi sombrero, es como si una parte de ella todavía estuviera conmigo.” El pedazo de tela, convertido en un forro para sombrero, era precioso porque para él, representaba a su madre. No era mera tela para el huérfano. ¡La tela era su madre!

Aplicación

Al participar de la cena del Señor los cristianos comen pan sin levadura y toman el fruto de la vid. No obstante, para ellos es más que pan y más que jugo de uva — es el cuerpo y la sangre de su querido Salvador, Jesús, ya que dice en Mateo 26:26-28 “Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; porque esto es mi sangre del Nuevo pacto.”

¿Es el cuerpo y la sangre literal de Jesús?” No. La tela que formó el forro del sombrero no era literalmente a su madre. Pero tenía un lazo tan fuerte con su madre, que en la mente de él representaba su madre. Así es con el pan. Como dijo Pablo en 1 Corintos 11:26, “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga.”

Note que Pablo no dijo, todas las veces que comáis este cuerpo, sino que dijo “pan” ya que el pan seguía siendo pan.* Pero puesto que el pan fue ligado al cuerpo de Jesús (y la copa a su sangre) para los cristianos es muy significativo. Es más que mero pan y es más que mero jugo de uva. Representan en forma muy íntima el cuerpo y la sangre de Jesús. Por esta razón la cena del Señor es tan importante para los cristianos—es un tiempo para recordar la muerte de nuestro querido Salvador.

La doctrina que dice que el pan se transforma milagrosamente en el cuerpo literal de Jesús y el fruto de la vid en la sangre literal se llama “transubstanciación” y se desarrolló en el catolicismo centenares de años después de Cristo. El texto que más claramente refuta esta doctrina errónea es 1 Corintios 11:26, el cual afirma que aunque el pan representa en forma muy íntima el cuerpo de Jesús, sigue siendo pan.

(La ilustración del muchacho y el sombrero es de Leslie Weatherford)

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