¿Las mujeres deben ayudar a servir la cena del Señor?

¿Las mujeres deben ayudar a servir la cena del Señor?

Algunas congregaciones están comenzando a dejar que algunas hermanas sirvan la cena del Señor frente a toda la iglesia. ¿Cómo debemos aplicar las escrituras a esta cuestión? Los defensores de la práctica dicen que al servir la cena, las mujeres no ejercen dominio sobre el hombre y por tanto no violan 1 Timoteo 2:11,12 y 1 Corintios 14:34.

PROBLEMAS CON LA PRÁCTICA DE SERVIR MUJERES LA CENA

(1) El motivo: No hay duda en mi mente que el movimiento en algunas iglesias de Cristo para dejar que las mujeres sirvan la cena viene al menos en parte del movimiento de la liberación femenina mencionado en el cajetín. Las hermanas ya no quieren servir «entre bastidores» sino quieren estar frente a todos. El anhelo para servir en forma pública, frente a todos, no concuerda con los principios de modestia enseñados en las escrituras.
Aunque sería difícil probarlo, es probable que muchos hermanos quieran usar el servir las mujeres la cena como un paso hacía la dirección de oraciones e himnos por mujeres y en fin al púlpito. Una pregunta que estos hermanos deben contestar honestamente es, ¿cuánta enseñanza ustedes dan en cuanto al papel de la mujer de textos como 1 Timoteo 2:11,12, 1 Corintios 14:34,35; Tito 2:5, 1 Pedro 3:1-6, etcétera?
(2) Hechos 6:3-6: ¿El servicio visible y público? o, ¿el servicio humilde? Cuando Dios quería que eligieran a individuos para servir las mesas en una forma visible y público, siete varones fueron escogidos (Hechos 6:3-6). Aunque la tarea, servir las mesas, era de servicio y no de mando, solamente varones fueron escogidos. La explicación más lógica es que solamente varones fueron escogidos porque era un servicio visible y público y Dios no quiere que las mujeres se metan en esta esfera pública. El quiere que sirvan en una forma más personal como lo hicieron Dorcas, Lidia, Priscila, Maria y otras mujeres piadosas de las escrituras. Hoy pueden ayudar con la preparación de la cena, contar la ofrenda, llevar comida a enfermos, corregir la gramática de artículos de un «gringo» que se equivoca muchas veces en su forma de escribir (como han hecho varias hermanas para este escritor), enseñar si no toman el mando y en muchas otras formas servir en el fondo porque así no «suben las tablas.»
Aunque no leemos específicamente de servidores de la cena del Señor en el Nuevo Testamento (Creo que son autorizados por la autoridad genérica.), lo que más se aproxima a la práctica se encuentra en Hechos 6:3-6 y en este caso todos los servidores elegidos fueron varones. ¿Por qué no debemos seguir este ejemplo hoy?

LA BIBLIA Y EL MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN FEMENINA

Los cristianos maduros saben que la Biblia prohíbe que la mujer hable en la congregación cuando todos están reunidos para oír discursos (1 Cor. 14:34,35) ni que enseñe ni ejerza autoridad sobre el hombre (1 Timoteo 2:11,12). Dios ha diseñado a la mujer físicamente y emocionalmente para criar niños, ser la reina del hogar y servir a otros en forma humilde (1 Timoteo 2:15, Tito 2:5). Las mujeres que aceptan la función que Dios tiene en mente para ellas tienen vidas significativas y sirven como las civilizadoras de la sociedad. La mujer no ha sido diseñada por Dios para tomar el mando de otros ni estar frente a otros.
Lamentablemente, el movimiento de la liberación femenina se ha esforzado en crear el descontento entre las mujeres con el papel que Dios ha hecho para ellas. En este país, los Estados Unidos, muchas mujeres piensan no tener vidas significativas si no ganan mucho dinero o toman el mando en sus carreras. Al dar las mujeres más énfasis al dinero y a sus carreras, han dado menos a su responsabilidad principal, la crianza de hijos y el cuidado de su hogar. Así vemos a millones de niños hoy que son criados no tanto por sus padres, sino por centros del gobierno y niñeros asalariados. El resultado es la desorientación y la falta de respeto por la autoridad.

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