Cinco Cosas de las que se Olvidó un Hombre Rico

Cinco Cosas de las que se Olvidó un Hombre Rico

 

De «Creced» 4/2009

Hace algún tiempo salió la historia de Bob Thompson, un rico hombre de negocios que al retirarse vendió su compañía en 422 millones de dólares. Lo que más sorprendió es que repartió 128 millones entre sus empleados, reconociendo así su fortuna no la había hecho solo.
¿Cuál debe ser nuestra actitud a las cosas materiales? Lucas 12:13-21 nos relata la historia del rico insensato. Ojalá los olvidos de este hombre nos ayuden a pensar un poco en nuestra situación.

(1) Se olvidó lo feo que es el egoísmo (Lucas 12:17, 18) – Su conversación giraba alrededor de si mismo, «¿qué haré?» «derribaré,» «edificaré,» «guardaré…» Parece este hombre era un Superman. Mire todo lo que hacía solo: derribar, edificar, guardar.
¿Sabe cómo se llama a esta clase de hombre? «Yo,» «Yo,» «Yo hago esto, yo hago aquello y aquello otro. En vez de buscar la felicidad en compartir, la buscaba en guardar.

(2) Se olvidó que uno vale más que lo que posee. Actuaba como si fuese solo materia. Se le olvidó tenía un alma que salvar ya que toda su conversación giraba alrededor de lo material (1 Timoteo 6:9). El dinero es como el agua de mar – mientras más trague, más sed va a tener. La avaricia de este hombre se apoderó tanto de él que se había convertido en su amo.

(3) Se olvidó de la verdadera felicidad (Lucas 12:19). Para él, la verdadera felicidad consistía en comer, beber y entregarse a toda clase de placer. Un ejemplo parecido se encuentra en Eclesiastés 2:3-10. El amontonar riquezas puede servir de mucho pero no para tener una buena relación con Dios.

(4) Se olvidó de Dios. No hay nada de malo en derribar graneros y hacerlos más grandes, pero si dejamos a Dios fuera, podemos sufrir una decepción. No deje que el amor a las cosas materiales le robe el amor a Dios.

(5) Se olvidó da la cita con la reina (Lucas 12:20; Salmos 39:6). La cita con la muerte es lo más seguro que tenemos.

Le pregunté a un joven en Nueva York cuáles eran sus planes a lo que me respondió, «Voy a trabajar duro por cinco años y después me retiro a vivir una vida regalada a mi país.» ¡El joven murió antes de ver cumplido su sueño! (Ver Santiago 4:13).

La vida es corta por muchos años que se vivan. El hombre de esta parábola hizo planes para muchos años y solo le quedaban horas, «Esta noche vienen a pedir tu alma.»
Trabajó toda una vida por las cosas que dejó. Quizás por eso en algunas culturas el último traje que le ponen a uno no le hacen bolsillos.

Que su preocupación por lo que le falte no le haga descuidar lo que Jesús le ofrece, la vida eterna. Cuando llega la visita de la reina, no dice, ¿»Está ____»? Y alguien de su familia le contesta, «No, venga mañana.» (Por Luis Segovia)

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