¿CÓMO INFUNDIR AMOR EN UNA IGLESIA?

¿CÓMO INFUNDIR AMOR EN UNA IGLESIA?

La buena influencia de dos cristianos humildes

De «Creced» 8/94

Hace algunos meses, el hermano Miguel y su esposa, Santa, llegaron a la congregación de Alto Manhattan, Nueva York, de la Republica Dominicana.

El hermano nunca predicó ningún sermón formal desde el púlpito, no ha tenido mucha educación, mucho menos una «licenciatura de teología». Dudo que él haya oído del «calvinismo» o de las 70 semanas (aunque tales temas tienen su importancia). En fin, el y su esposa son campesinos humildes cuyas vidas largas han sido llenas de mucho trabajo agotador. No obstante, ellos nos han enseñado más con su ejemplo que muchos licenciados podrían enseñarnos con centenares de discursos elocuentes. Nos han inspirado por medio de su ejemplo a amarnos más. ¿Cómo podemos inspirar amor en una iglesia?

(1) Enseñe el amor con acciones no con quejas. Algunos critican en una forma no constructiva diciendo «aquí no hay amor». Sus quejas casi nunca son acompañadas por una demostración del verdadero amor y por tanto en vez de promover el mismo, estimulan el descontento. Otros, como los hermanos Miguel y Santa, se dan cuenta que el amor se inculca por medio del ejemplo, no por quejas.

(2) Aprenda a saludar a los hermanos con verdadero amor y cariño: La Biblia habla del ósculo santo (Rom. 16:16); la diestra en señal del compañerismo (Gal. 2:9) y del abrazo (Hch. 20:37).
Los saludos tibios e indiferentes apagan el espíritu de una iglesia. El saludo amoroso levanta el ánimo e infunde el amor. Es señal del amor sincero por medio del cual otros se dan cuenta que somos verdaderos discípulos (Juan 13:35). ¿Cómo usted saluda a sus hermanos?

(3) Sonrie. El libro de Filipenses está lleno de exhortaciones a regocijarnos. No obstante algunas reuniones de algunas iglesias son como funerarias.
Como David, el hermano Miguel se regocija al adorar a Dios con una alegría abierta y visible (Salmos 122:1). ¿Usted demuestra alegría al estar con sus hermanos?

(4) Busque alguna forma para servir a sus hermanos. ¿Puede acompañar a un hermano anciano a los servicios? ¿Puede visitar o enviar una nota a algún enfermo? ¿Puede llevarle comida? Puede llamar a un desanimado? No sea un cristiano cuyo cristianismo consiste solamente en asistir a reuniones.
Algunos hermanos dedican una tarde de cada semana para visitar, escribir o atender en alguna forma a sus hermanos. ¿Usted tiene algunas horas en la semana para dedicar al servicio de sus hermanos?

(5) Invite a sus hermanos a estar en su casa. La cristianos en Jerusalén partían el pan en las casas y «comían juntos con alegría y sencillez de corazón» (Hechos 2:46).
Una iglesia cuyos miembros se ven solamente los domingos es fría y estéril. El amor florece cuando hermanos comparten tiempo en los hogares o en otras actividades.

No se preocupe por comida lujosa o utensilios finos. Comparta algo sencillo con sus hermanos como una coca cola o un café. Si no puede tener a sus hermanos en su hogar, tome un café con ellos en un restaurante u otro sitio.

Conclusión: La frialdad y las críticas no constructivas contaminan rápido una iglesia, pero el amor puede superar todo. Es pegajoso.
Los hermanos Miguel y Santa nos dejaron después de solamente unos pocos meses para volver a su hogar, pero nos han dejado con mucha riqueza. Debido a su ejemplo, somos más amorosos, más felices y con más deseo para ir al cielo donde pasaremos la eternidad con personas como ellos.
¿Qué usted puede hacer para infundir más amor en la congregación de la cual usted es miembro?

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