10 ERRORES PELIGROSOS DEL PENTECOSTALISMO

De Creced 6/2011, 5/2011, 10/ 2011

Nunca es agradable hablar de peligros espirituales. Judas dijo que aunque habría preferido hablar de la salvación, se encontró obligado a hablar de la fe que fue dada una vez para siempre a los santos (Judas 3) y de los falsos maestros que la amenazaban. Así hoy es más placentero hablar del amor de Dios, pero la presencia de errores dañinos exige que a veces los expongamos, pero siempre con amor y humildad y esto espero hacer en este breve tratado con respecto al pentecostalismo.

El pentecostalismo es un movimiento religioso que algunos historiadores datan de 1906 (aunque tiene raíces más antiguas) el cual da énfasis al “hablar en lenguas,” el concepto de que hay señales milagrosas hoy igual como en el tiempo de Jesús y el uso de la música rítmica en la adoración. Hay varias ramas del pentecostalismo y no todas ellas tienen todos los errores que vamos a señalar, pero todas tienen una buena cantidad de ellos.

Antes de hablar de errores, la justicia exige que hablemos también de los puntos fuertes de muchos individuos pentecostales. Aunque hay estafadores entre ellos, mayormente algunos “pastores” que se aprovechan de la ignorancia de sus “rebaños,” también hay personas dedicadas las cuales trabajan mucho para aliviar el sufrimiento de otros y claman sinceramente a Dios. Pero, a fin de cuentas, el buscar el camino de Dios no es buscar la sinceridad, la cual se encuentra en muchas tradiciones religiosas, sino es buscar la verdad en Su palabra.

Al señalar diez errores, comenzaremos con algunos, los cuales aunque dañinos, quizás no sean tan fundamentales, como los mencionados al final.

10 – El énfasis en las riquezas y en la salud física. Algunos pentecostales hablan poco del cielo y la vida eterna y mucho de sanidad física y las riquezas materiales. Kenneth Hagin dijo, “Ningún creyente jamás debe enfermarse.” Una secta pentecostal que está creciendo rápidamente se llama “Pare de sufrir.”

El énfasis en las riquezas y la salud física no concuerda con el mensaje bíblico el cual promete una sola esperanza en el cielo (1 Pedro 1:3-5) y no un paraíso aquí en el cual somos ricos físicamente y jamás sufrimos la enfermedad. Al contrario la Biblia promete el sufrimiento en el mundo (2 Timoteo 3:2; Fil. 1:19). Cualquier otro evangelio, como el de la salud y la abundancia, no es de Dios sino de Satanás.

(9) Hacen mercadería del evangelio con el diezmo, las ventas, las subastas, etc. En el Nuevo Testamento las iglesias recaudaron dinero para la obra del Señor solamente por medio de ofrendas voluntarias, recolectadas cada primer día de la semana (1 Corintios 16:1,2). No exigieron cierto porcentaje de las ganancias ni mucho menos trataron de ganar dinero de los inconversos con ventas, subastas y otras formas de mercadería.

El diezmo fue para los judíos agricultores los cuáles debían dar la décima parte de su cosecha a los levitas (Deut. 14:22,23) y era parte del Antiguo Testamento como lo eran los sacrificios de animales, el incienso y otras prácticas mandadas a los judíos. No están en vigencia para nosotros hoy ya que estamos bajo la ley de Cristo la cual solamente autoriza la ofrenda voluntaria.

Al hablar tanto del dinero muchos pentecostales dan mal nombre al cristianismo entre los inconversos ya que algunos dicen con algo de razón, “hablan mayormente del dinero.”

(8) No saben lo que es hablar en lenguas. Hablar en lenguas en la Biblia era hablar otros idiomas conocidos en el mundo (Hechos 2:6,8,11) y no meramente el hacer sonidos raros con la boca. A veces se citan textos como 1 Corintios 13:1 y 1 Corintios 14:2 para justificar los sonidos raros como “lenguas angelicales” las cuales nadie entendía. Sin embargo, ese texto solamente quiere decir que aun si Pablo pudiera hablar lenguas sin límite (por ejemplo lenguas angelicales u lenguas humanas en forma infinita), sin amor no valdría nada. No dice que en realidad hablaba lenguas angelicales. El segundo texto solamente indica que nadie en la asamblea habría entendido las lenguas y no que nadie en el mundo las habría entendido. No hay ningún texto que indique que las verdaderas lenguas habladas por los primeros cristianos no hubieran sido idiomas conocidos en el mundo tal como los descritos en Hechos 2.

Las “lenguas” habladas por nuestros amigos pentecostales no son idiomas sino lo que algunos psicólogos llaman “lenguas exultantes” y se encuentran no solamente entre los que afirman ser cristianos, sino también entre los musulmanes y paganos de varios tipos. No son milagros.

Como parte de este error, algunos pentecostales aseveran que uno no tiene el Espíritu si no habla en lenguas. Pero al afirmar esto, contradicen la Biblia la cual dice que Juan el Bautista estaba lleno del Espíritu desde el vientre de su madre (Lucas 1:15) sin embargo no hizo ninguna señal como el hablar en lenguas (Juan 10:41). Así, nosotros estamos llenos del Espíritu cuando estamos llenos de Su influencia por medio de la palabra (Compare Col. 3:16 con Ef. 5:19).

Diez Errores del pentecostalismo

10. Dan énfasis a las riquezas y la salud
física.
9. Hacen mercadería del evangelio con eldiezmo, las ventas, las subastas, etc.
8. No saben lo que es hablar en lenguas
conforme a la Biblia.
8b Dicen que uno no tiene el Espíritu si no habla en lenguas
7. Subestiman el concepto de milagro
6. Exaltan demasiado a los “pastores.”
5. Violan los mandamientos de Dios con respecto a la autoridad de la mujer en la iglesia.
4. Adoran al estilo del espectáculo y no conforme al patrón bíblico.
3. No enseñan lo que Cristo dice que es necesario hacer para recibir la salvación.
2. No tienen a las escrituras como suficientes para guiar al cristiano.
1. Confían en las emociones más que en la palabra de Dios.

7. Subestiman el concepto de milagro. En la Biblia, un milagro era una señal que rompía las leyes de la naturaleza, por ejemplo, el caminar sobre el agua, el restaurar los brazos y las piernas de los mancos, el sanar a los ciegos y paralíticos de nacimiento los cuales habrían tenido defectos obviamente visibles, el resucitar a muertos que habían pasado días en la tumba, etc. Las señales milagrosas en la Biblia fueron visibles, instantáneas, completas, hechas para personas que no sabían nada de Cristo, innegables, etcétera (Ejemplo - la sanidad del cojo en Hechos 3,4).

Lamentablemente nuestros amigos pentecostales llaman casi a cualquier tipo de acontecimiento un milagro. Proclaman ”milagro” al encontrar las llaves perdidas, sentirse mejor de un catarro, ver llegar algunos hermanos atrasados a la reunión, etc. Cuando los amigos no creyentes ven que que a estos eventos se les llaman “milagros” hay peligro que comiencen a pensar, “los milagros no son en verdad nada.” Entonces, cuando tratamos de impactarlos con los milagros verdaderos de la Biblia, ellos piensan en los falsos milagros pentecostales y no hacen caso porque se ha hecho barata la palabra “milagro.”

En una historia de Esopo, cuando un muchacho gritaba “lobo” al no haber uno, la gente después no hizo caso cuando en realidad había un verdadero lobo. El mismo peligro existe hoy. Si llamamos cualquier acontecimiento un milagro, entonces la gente no va a hacer caso a los verdaderos de la Biblia.

Demos las gracias a Dios por toda bendición, pero hay muchas bendiciones que no son “milagros.” No llamemos “milagro” a algo que no sea una señal instantánea la cual rompe las leyes de la naturaleza.

(6) Exaltan demasiado a los pastores. Han habido estudio psicológicos de los que supuestamente hablan en lenguas que demuestran que esta práctica no se basa en nada milagroso, sino en una fuerte confianza en hombres y mujeres dinámicos llamados “pastores.” Algunos pastores pentecostales francamente son estafadores mientras otros son sinceros. Pero todos han logrado que sus miembros se fijen demasiado en ellos aunque sean meros hombres. Dicen del pastor, “Es un gran hombre de Dios,” “Es mi guía espiritual,” etc. Con el poder casi hipnótico que algunos pastores logran tener sobre sus miembros, logran que éstos les den tremendas cantidades de dinero, muchos se enriquecen y luego dicen al bajar de su automóvil de lujo, “miren cuánto el Señor me ha bendecido.” Pero no es que el Señor les ha bendecido, sino que han sacado este dinero de sus miembros. Esta tendencia no es nada nueva porque Pablo dijo que existía este tipo de “líder” en el primer siglo. “Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas.” (2 Corintios 11:20)

Casi todos los pentecostales niegan que sus pastores sean así, pero aun si no son aprovechadores, siempre ejercen un poder no sano sobre sus miembros ya que éstos siempre citan al pastor como autoridad y no a Cristo. Dicen, ”mi pastor dice,” No dicen, “Cristo dice...”

(5) Violan los principios bíblicos acerca del papel de la mujer en la iglesia. La Biblia dice,

* “Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.” (1 Corintios 14:34)

* “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” (1 Timoteo 2:11,12).

A pesar de esta enseñanza clara, las iglesias pentecostales están llenas de pastoras, predicadoras y mujeres que en otras formas violan estos principios. A veces tratan de justificar su desobediencia al decir que los principios dados por Pablo y citados arriba solamente tratan de costumbres del primer siglo, pero Pablo dice que eran principios que existían desde el huerto de Eden (1 Timoteo 2:13-15). También algunas predicadoras dicen que Dios les ha llamado a predicar en forma pública, pero ¿Dios llamaría a alguien a violar sus leyes? Cualquier sistema que viole en una forma tan drástica la enseñanza clara de la Biblia es falso.

Reuniones para estimular entusiasmo en el equipo.

En mi escuela secundaria antes de un juego importante del equipo de básquetbol, el director de la escuela despedía las clases para una reunión de los estudiantes para estimular entusiasmo en el equipo (un pep rally). Y allí (el cuerpo estudiantil) pasábamos como treinta minutos gritando y dando ovaciones para el equipo. A veces los animadores (los cheerleaders) hacían una competencia entre los dos lados del gimnasio para ver cuál podría gritar con más fuerza el nombre del equipo, “¡Troyanos!” “¡Troyanos!”

No les escuchamos bien,” decían los animadores y por tanto gritábamos más y más sin prestar atención a lo que gritábamos. Todo era muy divertido, pero ¿cuánta importancia en verdad tenían estas concentraciones estudiantiles?”

Si no hay cuidado las reuniones para adorar a Dios pueden convertirse en algo poco diferente que estas concentraciones para promover equipos deportivos. Todos gritan el nombre de Dios y de Jesús y se sienten bien pero lamentablemente lo hacen sin aprender mucho de Su palabra ni llegan a conocer Sus verdaderos atributos.

(4) Adoran al estilo del espectáculo y no conforme al patrón bíblico.
Simpatizo hasta cierto punto con los amigos pentecostales en este punto, ya que en algunas partes la adoración a Dios se lleva a cabo como rutina fría y con poco entusiasmo. No obstante, un extremo no justifica al otro y lamentablemente en muchas reuniones pentecostales se ve un ambiente parecido a los espectáculos de la televisión. Hay “artistas” que cantan al estilo del espectáculo con tambores, instrumentos que se ven en los clubes nocturnas y a veces focos, laceres y hasta máquinas para fabricar neblina. Aunque todos estos elementos excitan la audiencia y todos hablan de lo chévere que son, ¿en verdad nos llevan a conocer mejor a Dios y su palabra? ¿Estos elementos son de Dios o de los hombres? O más específicamente, ¿Son del cielo? o ¿del mundo del espectáculo?

Es verdad que Dios rechaza la adoración dada a Dios como rutina (Amos 5:21-23) pero también rechazó la que se mezclaba con elementos de la idolatría (Baal, Astarot) en el tiempo de los israelitas y también rechaza la mezclada con la idolatría moderna (el mundo del espectáculo, las celebridades, etc.).

(3) No enseñan lo que la Biblia dice ser necesario para recibir la salvación.

La Biblia es clara con respecto a cómo aceptar la gracia de Dios –

* “El que creyere y fuere bautizado será salvo” (Marcos 16:16).

* “Arrepentíos y bautícense cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados” (Hechos 2:38).

* “Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate y lava tus pecados invocando su nombre” (Hechos 22:16).
* También véase textos como Juan 3:5; Romanos 6:3,4, Gálatas 3:26, 27; 1 Pedro 3:21.

Son textos claros y entendibles, pero jamás son citados en las reuniones de la mayor parte de las iglesias pentecostales cuando la gente pregunta acerca de la salvación. En vez de las respuestas bíblicas se oyen exhortaciones como las siguientes:

* “Recibe a Cristo en tu corazón como Salvador personal.”

* “Levanta la mano y repite la oración del pecador.”

Estas instrucciones no se encuentran en las escrituras. Es que como casi todos los evangélicos, nuestros amigos pentecostales niegan lo que la Biblia claramente enseña – que el bautismo es para perdón de pecados, es para entrar en Cristo, es parte de recibir Su gracia y no meramente una señal externa.

Es un error sumamente serio no dar respuestas bíblicas a preguntas importantes como, ¿qué debo hacer para ser salvo? Es uno de los errores dañinos y peligrosos del pentecostalismo.

(2) No tienen las escrituras como suficientes para guiar al cristiano.

Casi todo sistema religioso erróneo procede del concepto erróneo que las escrituras no son suficientes como autoridad religiosa y que se necesita otra fuente de autoridad aparte de ellas. (El catolicismo – el catecismo y la tradición, los testigos de Jehová – La Atalaya, Los mormones – el Libro de Mormón, Los adventistas – los escritos de Ellen White, los evangélicos tradicionalistas – los credos de su iglesia, los evangélicos posmodernistas – los sentimientos e impulsos emocionales, etc.) Los pentecostales por su parte creen que aparte de las escrituras, Dios nos habla hoy en día por medio de profecías modernas, los sueños y otras fuentes sujetivas.

La Biblia enseña claramente que la revelación dada a los apóstoles y profetas del primer siglo es suficiente para guiarnos hoy.

¿Algo inspirado?

A veces preguntamos a nuestros amigos pentecostales si piensan que sus sueños y profecías modernas alcanzan el nivel de las escrituras en cuanto a su peso y su importancia. Casi siempre al oír la pregunta se detienen un rato y luego responden algo así, “Quizás no. Son importantes pero no son escritura.”

Pero si son revelaciones de Dios, ¡Deben tener el mismo peso que las escrituras! Dios no da algunas revelaciones de poca importancia, o sea, revelación de categoría 3, otra de categoría 1, etc.

El mismo problema lo tienen los adventistas quienes dijeron en 1982 que los escritos de Elena White son inspirados por el Espíritu Santo pero no alcanzan “el nivel canónico con las escrituras.” Si son inspirados por el Espíritu Santo, ¿cómo no alcanzan el nivel de las escrituras?

Creo que en el corazón, nuestros amigos pentecostales (y también adventistas, testigos, etc.) dudan que sus nuevas autoridades procedan directamente de Dios y por tanto titubean al ser preguntados si alcanzan el nivel de las escrituras.

* Juan 16:13 – El Espíritu Santo iba a guiar a los apóstoles a “toda la verdad.” No dejónuevas verdades para ser reveladas en los siglos después de los apóstoles.

* Judas 3 – La fe (el sistema de Cristo) no iba a ser revelada en pedazos a través de los siglos sino que fue dada “una vez a los santos.”

* 2 Pedro 1:3 Dios dio a los cristianos del primer siglo “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.” No necesitaban más que el sacrificio de Cristo y las revelaciones dadas en el primer siglo y tampoco necesitamos nuevos sacrificios y nuevas revelaciones hoy.

A veces al oír citados versículos como éstos, los amigos que aceptan otras autoridades dicen con sus labios que las escrituras del Nuevo Testamento son suficientes para guiarnos, pero al buscar otras revelaciones aparte de ellas, demuestran no confiar en este hecho. Un comentarista dijo correctamente con respecto a las escrituras y las nuevas revelaciones, “Si usted declara que necesitamos ambas, usted ha implicado que una es insuficiente.”

Decir que las escrituras son insuficientes para guiar al cristiano, o actuar como si así fuera el caso, es insultar a Dios y tener en poco su palabra la cual es “viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos” (Hebreos 4:12). Sé que muchos queridos amigos pentecostales no se dan cuenta que es lo que hacen al buscar revelaciones aparte de las escrituras, pero espero que estos puntos les haga pensar en el gran peligro en el cual han entrado.

¿Este boletín equivale a una nueva revelación o una autoridad en la iglesia?

Este boletín contiene la enseñanza de hombres no inspirados. Hacemos todo lo posible para explicar los principios bíblicos conforme a la voluntad de Dios pero siendo hombres falibles, estamos expuestos a errores de interpretación. ¡Este boletín no es escritura! ¡No es revelación inspirada! ¡No es autoridad para la iglesia! Por tanto siempre pedimos que si alguien ve algo que piensa ser erróneo en este boletín que nos avise, y con mucho amor lo consideraremos y con mucho gusto corregiremos cualquier error que publiquemos.

(1) El confiar en las emociones más que en la palabra de Dios


El aspecto más peligroso del sistema pentecostal a mi juicio es confiar en las emociones y los sentimientos más que en la palabra de Dios.

La Biblia da fuertes advertencias en contra de esta tendencia.
* Jeremías 17:9 – “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso.”
* Proverbios 14:12 – “Hay camino que al hombre le parece derecho, Pero su fin es camino de muerte.”

Aun así, cuando llega a haber una conflicto entre la palabra de Dios y el pentecostalismo, este da prioridad a los sentimientos.

Dos ejemplos
* La Biblia dice que la mujer no enseñe ni ejerza domino sobre el hombre (1 Timoteo 2:12,12) sino que guarde silencio en la reunión de toda la iglesia cuando están reunidos para discursos (1 Corintios 14:34). Pero las iglesias pentecostales están llenas de pastoras y predicadoras porque confían más en sus impulsos para predicar y mandar que en las escrituras que claramente lo prohíben.

* La Biblia dice, “El que cree y es bautizado será salvo” (Marcos 16:16). “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva…” (1 Pedro 3:21). Pero en casi todas las iglesias pentecostales dicen que el bautismo no salva sino que uno se salva al levantar la mano, al repetir una oración, al tener una experiencia emocional con Cristo, etcétera. Sienten estar bien sin el bautismo para perdón de pecados y estos sentimientos tienen más peso que las escituras.

El emocionalismo

La Biblia habla de las buenas emociones como el gozo, el amor, paz, etc. (Gálatas 5:22,23) pero las presenta como el resultado de una fe sincera en Dios y no como un fin en si mismos (véase el esquema). El emocionalismo, en contraste, procura las emociones más allá de todo. Por tanto, las reuniones de los pentecostales no son diseñadas tanto para promover el conocimiento de Dios a través de su palabra, sino para estimular las emociones. Así en ellas se ve la música apasionada con ritmos carnales, la repetición de palabras una y otra vez, las velas, las luces, los testimoniales acerca de la muerte, etc.
Encontré la siguiente cita acerca de cómo recibir el bautismo en el Espíritu Santo en un tratado publicado por un grupo pentecostal.

Levanta las manos al Señor, cierra los ojos y deja que tu mente permanezca en Jesús. Se feliz en Jesús al pedir de tu padre celestial lo que te ha prometido. Comienza a alabar su nombre, levanta tu voz a él. No te va a forzar a hablar en lenguas. Al poner Dios una palabra extraña en tu lengua, dila con valor. Puede ser que tus labios tartamudeen pero si repites la palabra con valor, el Espíritu te dará más palabras. A veces salen solamente unas pocas palabras pero al seguir hablando con fe, el Señor te dará un nuevo vocabulario con el cual puedes alabar a Dios.

Imagine que usted está reuniéndose con los pentecostales y les ama. Quiere recibir lo que ellos llaman “el bautismo en el Espíritu Santo.” Las luces están bajas, la música está baja, sus amigos le rodean y están orando por usted. Dicen que Dios va a poner alguna palabra extraña en su boca. Sale una palabra extraña y ellos gritan y glorifican a Dios porque le están dando el bautismo en el Espíritu.

El problema es que no hay nada de esto en la Biblia. En la Biblia no aprendieron a hablar en lenguas por seguir instrucciones como estas, sino recibieron el bautismo en el Espíritu Santo directamente del cielo (en el caso de los apóstoles en Pentecostés) o los dones milagros al recibir la imposición de las manos de los apóstoles (Hechos 8:18). Pero la verdad de las escrituras no importa tanto en este sistema y este es su gran peligro. Así millones piensan estar sujetándose a Cristo sin darse cuenta que Cristo no dice nada en cuanto a muchas de sus prácticas, los cuales vienen de los hombres.

Cristo salva cuando no sujetamos a El, no de labios cuando en verdad estamos siguiendo nuestras emociones y nuestros gustos, sino a Su palabra, Su única y completa revelación para todos los siglos.