Antes de decir que usted no cree en Dios....

¡Considere las consecuencias!

¿Qué pasa a una sociedad que rechaza a Dios?

¿A usted le cuesta creer que Dios existe? Si es así, usted se encuentra en un creciente grupo de personas que están rechazando el concepto de un Ser Supremo que controla el universo debido a la popularidad de filosofías materialistas que están de moda hoy en día.

Lamentablemente muchos están descartando el concepto de Dios caprichosamente sin tomar en cuenta las consecuencias trágicas de tal rechazo. Piensan poder poner a lado la base moral que ha servido nuestra cultura occidental por milenios, sin que la sociedad sufra ningún trastorno social. Tal concepto es ingenuo, irresponsable y peligroso y ya estamos viendo las consecuencias de él al ver una explosión de drogadicción, divorcio, abuso de niños, perversiones sexuales y otros problemas morales.

Antes de desechar levemente el concepto de Dios, toda persona intelectualmente honesta, debe contemplar seriamente las consecuencias de tal renuncia.

SI NO EXISTE DIOS...

(1) NO HAY NINGUNA NORMA DEL BIEN Y MAL. El hombre determina para si mismo su propio sistema de ética y si a uno le trata mal o le oprime, no hay juez supremo a que apelar.

Si no existe ningún Dios, ¿a base de qué uno puede condenar a Hitler, Stalín y otros monstruos de la historia que han oprimido a las masas? Si se responde, "no se debe hacer daño al prójimo", ¿a base de qué se lo dice? ¿Los perros, tiburones u otros animales de rapiña tienen un sistema de ética? Si un perro mata a otro, ¿es responsable moralmente? Si no existe Dios no somos más que bestias brutas solamente, un poco más avanzados mentalmente que las demás. En tal caso si un hombre mata a otro es lo mismo que un perro. Ni el hombre ni el perro es responsable moralmente si no existe Dios. Es el fin lógico del ateísmo.

Los ateos y escépticos famosos de la historia, como Huxley, Russell, Nietzche y otros han luchado para crear un sistema moral aparte de Dios hablando de la intuición moral, el desarrollo del hombre superior, etc. Pero a fin de cuentas es imposible aplicar las complejas teorías proclamadas por filósofos materialistas desde sus torres de marfil al mundo de verdad. ¿Quién podrá cambiar la vida de un joven decepcionado o drogadicto anti social por hablarle de las teorías de algún agnóstico como Sartre? Si no existe Dios, ¡no hay forma para convencer a las masas que deban portarse en una forma responsable para el bien de la sociedad!

La degeneración de la sociedad occidental se debe en gran parte a la influencia de quiénes dicen que no existe Dios y que el ser humano es nada más una bestia avanzada. Si los hombres piensan ser solamente bestias, van a portarse como ellas. Pero, ¿no hay algo en nosotros que se rebela en contra a este concepto hueco? ¿De dónde viene esta rebelión? ¿No hay alguna ley que proceda de una fuente más allá del ser humano?

(2) NO HAY PROPOSITO PARA LA VIDA: El agnóstico inglés, Bertrand Russell dijo al hablar del hombre, "es probable que su origen, su crecimiento, sus esperanzas, sus temores, sus amores y creencias, no son nada sino la colocación casual de átomos". Si no somos nada sino, "la colocación casual de átomos", no hay propósito ni esperanza en la vida.

El agnóstico, Mark Twain (Samuel Clemmons) dio la siguiente descripción despresora de lo que significa la vida.

"Un grupo de hombres nace. Trabajan y sudan para obtener el pan disputando, discutiendo y luchando para ganar ventajas sobre sus prójimos. Los años pasan...Sus amados son quitados de ellos y la alegría cambia a ser dolor. La carga del dolor, de la preocupación y la miseria viene a ser más y más pesada. Por fin, la ambición, el orgullo y la vanidad mueren. Ultimamente viene la muerte. Estos hombres no fueron importantes al mundo ni tuvieron propósito en la vida. No llevaron nada a cabo sino fueron fracasos y tonterías. El mundo los lamenta un día y luego les olvida para siempre.
Luego, otro grupo nace y sucede el grupo anterior copiando sus hechos, siguiendo el mismo camino inutil y desvaneciéndose de igual forma. Entonces sigue generación tras generación cada una de ellas realizando lo que realizó el grupo anterior, NADA".


Si no existe Dios, este cuadro desalentador de Twain no es muy lejos de la verdad. Pero hay otro concepto de la vida enseñado por Jesucristo. Jesús dijo, "Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia". Los que creen en Dios y en Cristo piensan que el mundo tiene propósito y es el ayudar a otros y servir a Dios para vivir con alegría en espera de vida eterna después de la muerte. Piensan que la vida es más que una broma cruel de la naturaleza ("la colocación casual de átomos") y que el hombre y la naturaleza son demasiado maravillosos para no tener propósito ni esperanza.

(3) Si no existe Dios...JESUS Y SUS DISCIPULOS FUERON ESTAFADORES Y FRAUDULENTOS. Es un hecho histórico que un hombre llamado Jesús vivía en el primer siglo en la tierra conocida hoy en día como Israel. Jesús y sus seguidores se esforzaron en convencer a todo el mundo que era el Hijo de Dios. Como evidencia para respaldar sus afirmaciones, Jesús nos dejó con el sistema moral más avanzado en la historia del mundo e hizo muchos milagros irrefutables como resurrecciones de muertos, sanidades de personas con defectos visibles y permanentes frente a centenares de testigos. De más importancia, después que sus enemigos le mataron, resucitó de entre los muertos y fue visto vivo por más de 500 testigos después de su muerte Estos testigos fueron convencidos al haber visto a Jesús y estaban dispuestos a sufrir la tortura y la muerte antes de renunciar a su testimonio. Los hechos del cristianismo fueron tan convincentes que su mensaje se extendió en pocos años a todo el mundo occidental.

Si no existe Dios, Jesús y sus seguidores, quiénes nos dieron el sistema moral que ha sido la base de la sociedad occidental hace dos mil años, fueron los estafadores y engañadores más despectivos de la historia. Los testigos que afirmaron ver los milagros y la resurrección de Jesús sufrieron la tortura y la muerte por lo que sabían ser una mentira. ¿Usted está dispuesto a hacer esta clase de afirmación irracional?

UN DESAFIO A TODA PERSONA HONESTA

La pregunta más importante en este siglo 20 es, ¿existe Dios o no? Antes de contestarla caprichosamente como lo hacen muchos, toda persona honesta debe al menos investigar la evidencia que apoya el concepto de la existencia de Dios.

Aunque hay libros muy profundos que apoyan el concepto de la existencia de Dios de eruditos y filósofos destacados, la mejor forma para analizar esta cuestión es sencillamente leer la Biblia. Si usted quiere ser honesto, cómprese una Biblia y busque en la tabla de los libros bajo el Nuevo Testamento donde se encuentra el libro de Lucas. Lea el libro de Lucas y luego el libro de Hechos analizándolos al hacer las siguientes preguntas:

(1) ¿Lo que estoy leyendo parece ser cuento de hadas, o testimonio sincero y confiable?

(2) ¿El hombre que escribió este testimonio (Lucas) escribió caprichosamente? o, ¿solamente después de haber investigado todo con diligencia?

(3) ¿Hay detalles y matices que indican que la historia es verdadera y de fuentes confiables?

Después de leer los libros de Lucas y Hechos, lea el libro de Juan que fue escrito por uno de los compañeros más amados de Jesús. Así puede leer testimonio de primera mano de un hombre que oyó, vio y tocó a Jesús.

Es la convicción de muchos que si uno lee con mente abierta estos testimonios acerca de la vida, los milagros y la enseñanza de Jesús que poco a poco va siendo convencido que el testimonio escrito es sincero y confiable y que la única explicación por las enseñanzas y eventos del primer siglo es que existe un Dios todopoderoso. A fin de cuentas, usted no tiene derecho de negar la existencia de Dios sin leer de antemano la evidencia que apoya su existencia.

Por supuesto los cristianos que le regalaron este pequeño ensayo estarán a sus ordenes si usted quiere leer Lucas y Hechos con ellos. No rechace el concepto de un Dios eterno y con él la esperanza para el hombre, antes de investigar cuidadosamente la evidencia por su existencia