Repasando lo fundamental

¿Cómo Cristo nos habla hoy?

De "Creced" 4/2014

¿Nos habla por medio de sueños? ¿por impulsos que sentimos? Para dar respuesta a esta pregunta es necesario notar ciertos hechos básicos.

Tres verdades básicas

1. Dios reveló su verdad a los apóstoles.
En Juan 16:12, Jesús dijo a los apóstoles que no les había contado toda la verdad a ellos cuando Él estaba sobre la tierra. Entonces el versículo 13 dice... “Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir.”

2. Las palabras de los apóstoles y profetas inspirados debían ser recibidas en el primer siglo como las mismas palabras de Jesús.
* Hechos 2:42 - “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles…”
* 1 Corintios 14:37 – “…lo que os escribo es mandamiento del Señor.”

3. Los apóstoles y los profetas escribieron la revelación que recibieron del Espíritu Santo.
* Efesios 3:3,4 – “…que por revelación me fue dado a conocer el misterio, tal como antes os escribí brevemente. En vista de lo cual, leyendo, podréis comprender mi discernimiento del misterio de Cristo…”

Resumen – Cristo nos habla por medio de los escritos de sus apóstoles y profetas inspirados del primer siglo. Ellos se encuentran en el Nuevo Testamento.

Casi todos los que afirman ser cristianos aceptan estos puntos y afirman que Cristo nos habla por medio del Nuevo Testamento. Sin embargo, muchos han afirmado que nos habla por otras fuentes.

Supuestas fuentes de revelación aparte de las escrituras

* El catecismo, los concilios y los oficiales de la iglesia tradicional romana – Pero estas fuentes se han contradicho muchísimo a través de los siglos.

* Las revistas y los libros oficiales de varias sectas—por ejemplo, La Atalaya de los “Testigos” de Jehová, los escritos de Elena White (fundadora de los Adventistas), los escritos de Mary Baker Eddy (fundadora de la secta “cristianos científicos”), el Libro de Mormón de José Smith.

* Credos oficiales – Aunque muchas denominaciones tradicionales como los metodistas, los bautistas, los presbiterianos, los luteranos, etc. no dirían que sus credos son revelaciones directas de Cristo, representan autoridades humanas para aquellos grupos.

La filosofía que está de moda hoy en día se llama Postmodernismo y da énfasis a las emociones y a los sentimientos. El movimiento pentecostal era un precursor del Postmodernismo y ha tenido mucha influencia al promover la idea de que aparte del Nuevo Testamento, Cristo nos habla hoy por…

* Profetas modernos – Dicen recibir nuevas revelaciones de Cristo y las dan en las congregaciones a las cuales pertenecen. Una señora me dijo, “Cristo me ha revelado que Dios va a dar todo este bloque al pastor de nuestra iglesia.”
* Sueños
* Sentimientos, impulsos, corazonadas, premoniciones, etc.

Cristo nos habla solamente por medio del Nuevo Testamento

* Los apóstoles recibieron toda la verdad en el primer siglo. En Juan 16:13 Jesús prometió a los apóstoles que el Espíritu Santo les iba a guiar a “toda la verdad.” Toda la verdad es 100% de ella. El Espíritu no les reveló 75% de la verdad y dejó 10% para la gente en otros siglos atrás y 15% más para nuevos profetas y autoridades hoy en día. Significa que no quedaron nuevas verdades para ser reveladas luego a la iglesia romana, a José Smith, a la Atalaya, a Elena White, etcétera.

* El sistema de fe de Cristo fue dado una vez para siempre y no en pedazos a través de los siglos. Judas 3 dice que la fe, el sistema de fe de Jesucristo “una vez para siempre fue entregada a los santos.” O sea, el sistema de fe de Cristo ya ha sido revelado. No es necesario que sea revisado, actualizado o aclarado por ninguna nueva revelación.

Otros textos afirman que la revelación de Cristo fue dada exclusivamente por medio de Cristo (Hebreos 1:1,2), acompañada por milagros apostólicos (Hebreos 2:1-4) y que ningún hombre tiene derecho de añadir a ella o quitar de ella bajo amenaza de juicio divino (Apoc. 22:18, 19). Gary Gilley ha señalado que cuando Pablo escribió su última carta a Timoteo, “no le animó a enfocarse en… impresiones, sentimientos o corazonadas, sino que le dirigió a la palabra de Dios (2 Tim. 2:2-15; 3:15-17; 4:2-4).”

Todo esto significa que es incorrecto buscar nuevas revelaciones de Cristo de cualquier otra fuente nueva aparte de los escritos de los apóstoles y profetas del primer siglo, por ejemplo, catecismos, credos, revistas como La Atalaya, escritos de supuestos profetas como Elena White y Mary Baker Eddy. Tampoco debemos pensar que Dios nos habla directamente hoy por medio de sueños, visiones, corazonadas, impulsos, eventos en la vida, “puertas abiertas,” “cargas en el corazón,” etcétera. Dios no pone nuevas revelaciones en el corazón para que nos pongamos de pie en medio de una asamblea para dar “el mensaje que Dios ha puesto en mi corazón.”

Francamente el buscar revelación adicional aparte de la revelada por los apóstoles y profetas de Cristo del primer siglo, revela un descontento pecaminoso con la palabra poderosa del Señor la cual es “viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos” (Heb. 4:12). Preguntar, ¿”No hay más”? al pensar en la revelación de la Biblia es despreciarla.

La confusión que acompaña la confianza en “nuevas revelaciones”

* Un hermano en la República Dominicana soñó en que iba a casarse con una hermana. Al rechazar ella sus avances, él le acusó de “no aceptar la voluntad de Dios,” causando así problemas en la iglesia. Gracias a Dios que la iglesia reconoció que Dios no le había hablado por sueños, y le disciplinó.

* Otra señora en una iglesia que cree en nuevas revelaciones dijo al “pastor”— “el Señor me está revelando que voy a casarme contigo.” El pastor respondió, “pero hermana, ¡Ya estoy casado!”

* Un hermano dijo que cuatro jóvenes se le acercaron buscando consejo en cuanto a casarse con la cristiana que Dios había elegido para ellos. Pero luego, ¡el hermano se dio cuenta que cada uno, sin tomar en cuenta a los otros, pensaba que Dios había elegido la misma hermana para él!

Este tipo de confusión predomina cuando no confiamos en la suficiencia de las escrituras, sino que buscamos más revelaciones por medio de sueños, impulsos, corazonadas, etc.

Objeción

¿Dios no habló a otros en la Biblia con sueños y visiones? Respuesta – Sí, lo hizo cuando no existía la revelación de Dios en forma completa. Hebreos 1:1,2 hace un contraste entre la revelación dada en el Antiguo Testamento y la de Cristo, “Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo…”

Es interesante notar que Dios habló una vez por medio de un asna (una burra, NVI) pero no debemos anticipar que nos vaya a hablar así hoy. ¡No debemos ir al establo para buscar una revelación de Dios! Tampoco debemos ir a un profeta nuevo, a un soñador de sueños, ni nada al estilo. No debemos pensar que Dios nos esté hablando directamente por las corazonadas, los sueños, los impulsos ni los eventos de la vida.

Conclusión

Confiemos y estemos contentos con la única fuente de revelación directa de Jesucristo—sus palabras inspiradas y las de sus apóstoles y profetas inspirados del primero siglo las cuales se encuentran en el Nuevo Testamento. El no estar satisfechos con ellas no solamente es pecado, sino que también es enredarnos en todo tipo de confusión y error.